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viernes, 14 de septiembre de 2012

Reseña: The Raveonettes - Observator


Si me pidieran que describiera a The Raveonettes, usaría solo tres palabras: amor, oscuridad y distorsión. Aunque quizás muchos no lo sepan porque la agrupación explotó con Lust, Lust, Lust, hay bastante de historia detrás. La banda nació en el 2001, lanzó su primera producción en el 2002 y sigue haciendo cosas que son espectaculares. El nuevo disco, llamado Observator, fue lanzado el pasado 11 de septiembre y precedido por un single que lleva su mismo nombre.

Es interesante la historia que hay detrás de la producción. Tanto Rose Wagner como Sharin Foo, el dúo que compone la agrupación, querían hacer el disco en Los Ángeles, rodeados de sol, buena onda, surf, vida hollywoodense, alcohol y fiestas, pero las cosas no siguieron el curso deseado -como sucede habitualmente, la vida le jugó una mala pasada a la banda-. Después de una lesión en la espalda, Wagner fue diagnosticado con una importante depresión clínica y necesitó escapar de toda esa vida.

En vez de sol, alcohol y las buenas vibras con las que se relaciona la vida en Los Ángeles, Wagner enfrentó soledad y desesperación. Eso lo llevó a abusar del alcohol y otras sustancias y la capacidad de escribir y componer se vio modificada. Eso se vio reflejado mucho en Observator, un disco que posee muchísima nostalgia, tristeza, soledad y letras increíblemente tristes. Sin ir más lejos, una de las mejores canciones que forman parte del tracklist es “The Enemy”, una balada tremenda e increíblemente emotiva.

Los últimos discos decidieron producirlos ellos mismos, aunque para este contaron con alguien que los bancó desde el primer comienzo como banda: Richard Gottehrer, quien trabajó junto a Blondie, Go-Gos y con ellos mismos en Chain Gang of Love, su primer LP.

Observator es un disco que los seguidores de la banda amarán y que les permitirá acercarse a los que nunca escucharon nada de la agrupación. ¿Por qué? Porque no solo está la distorsión genial en la que suelen apoyar sus producciones, sino también las melodías más lindas y pegadizas. No hay ningún tema de la producción que sacaría y, por el contrario, parece un disco de best of. Quizás la única crítica mala que tengo es que me gustaría que fuese un poco más pesado. Le falta un poco de heavy, pero, como dije, este disco nació de la oscuridad, la nostalgia y tristeza de la banda, el abuso y la noche. No es ilógico por qué motivo hay tantas lágrimas en él.

Como sucede habitualmente, hay temas que son notablemente mejores que el resto. Esta producción no es la excepción y, por ejemplo, “Young and Cold”, el track con el que abre, parece más una obra de arte que una canción de unos simples minutos. El sentimiento que se siente y se logra palpitar a través de “The Enemy” es algo sorprendente, y lo mismo sucede con “Curse The Night”.

9/10

¿Vale la pena? Creo que no es necesario decir que me pareció una obra excepcional que no solo vale la pena, sino que podría tratarse de una de las producciones más interesantes del 2012. Vamos, dejen de perder tiempo y escuchen Observator.

Fecha de lanzamiento: 11/9/2012
Discográfica: Vice Records
Compra el disco: Amazon
Canciones destacadas: “The Enemy”, “Young and Cold”, “She Owns The Street”
Escucha el disco: en Spotify o en Rolling Stone



miércoles, 12 de septiembre de 2012

The Raveonettes / Observator


Basta con empezar a escuchar ‘Young and Cold’, la canción que abre ‘Observator’, para darse cuenta de que, aunque todo sigue más o menos igual, los Raveonettes han pisado un poco el acelerador a la hora de ponerse nostálgicos en su séptimo álbum. El grupo no se ha planteado hasta ahora, y esperamos que nunca lo haga, un cambio de estilo. Siguen fieles a esa mezcla de rock noir, con ecos de los años 50, y un toque electrónico capaz de hacer que el oyente se abstraiga en una sucesión de imágenes evocadoras. El caso es que, en esta ocasión, no hay lugar para la alegría, y los hits como ‘Love in a Trashcan’, ‘Twilight’, ‘Bang’ o ‘Last Dance’ brillan por su ausencia. En ‘Observator’ predominan los medios tiempos -algunos de ellos tan demoledores como el citado ‘Young and Cold’, ‘Observations’ o ‘Curse the Night’- y tenemos que esperar casi al final para toparnos con ‘Downtown’, la fantástica ‘Till the End’ o ‘Sinking with the Sun’, la únicas canciones bailables del disco. ¿Es esto algo malo? En absoluto. La capacidad evocadora del grupo sigue intacta y es imposible no caer rendido ante la tristeza que impregna la práctica totalidad de ‘Observator’.

Aun así, y a pesar de la satisfacción que produce la escucha del disco, ‘Observator’ no consigue nunca llegar a la meta. Digamos que la banda ha potenciado cierto tono nostálgico que ya estaba presente en sus anteriores trabajos pero ninguna canción sorprende por sus resultados. Son 9 temas estupendos, no hay tentación de saltarse ninguno en la escucha, y los 34 minutos que duran pasan en un suspiro. El problema, y quizá no sea de la banda sino mío, es que siempre han sido igual de buenos. Más o menos optimistas; más o menos oscuros; o más o menos lo que sea, The Raveonettes no han fallado en ninguno de sus siete discos, pero siguen sin regalarnos la obra maestra, el LP redondo, que llevamos tantos años esperando porque ellos no paran de dejarnos entrever que lo van a publicar.

Puede que sea cuestión de que el tiempo ponga todo en su sitio y podamos ver, con la perspectiva que dan los años, la discografía de Sune y Sharin como vemos en la actualidad la discografía de los Ramones, Johnny Cash o The Clash: sin la presión de las expectativas ante un nuevo lanzamiento, seleccionando más de 30 temas sin despeinarte para hacer una playlist, usando el select all. Mientras tanto, los fans de la banda, entre los que me incluyo, seguiremos esperando para ver cómo el dúo danés publica un disco del año, un trabajo ante el cual la crítica especializada y el público coincida a nivel mundial. Creo sinceramente que el mundo sería un lugar mucho más bello y habitable si The Raveonettes fuesen la banda de moda y llegasen a las masas de la misma forma en que llegan The Killers o Muse.

Calificación: 7/10
Temas destacados: ‘Observations’ y ese piano, ‘Till the End’, ‘Young and Cold’.
Te gustará si te gusta: escuchar un disco y abstraerte hasta que tu cerebro solo pueda procesar imágenes de adolescentes de los años 50 en USA delinquiendo y siendo perseguidos por la policía hasta morir en una carretera secundaria de algún estado sureño.
Escúchalo en: Spotify.





source: Nicolás del Moral

The Raveonettes / Observator


Basta con empezar a escuchar ‘Young and Cold’, la canción que abre ‘Observator’, para darse cuenta de que, aunque todo sigue más o menos igual, los Raveonettes han pisado un poco el acelerador a la hora de ponerse nostálgicos en su séptimo álbum. El grupo no se ha planteado hasta ahora, y esperamos que nunca lo haga, un cambio de estilo. Siguen fieles a esa mezcla de rock noir, con ecos de los años 50, y un toque electrónico capaz de hacer que el oyente se abstraiga en una sucesión de imágenes evocadoras. El caso es que, en esta ocasión, no hay lugar para la alegría, y los hits como ‘Love in a Trashcan’, ‘Twilight’, ‘Bang’ o ‘Last Dance’ brillan por su ausencia. En ‘Observator’ predominan los medios tiempos -algunos de ellos tan demoledores como el citado ‘Young and Cold’, ‘Observations’ o ‘Curse the Night’- y tenemos que esperar casi al final para toparnos con ‘Downtown’, la fantástica ‘Till the End’ o ‘Sinking with the Sun’, la únicas canciones bailables del disco. ¿Es esto algo malo? En absoluto. La capacidad evocadora del grupo sigue intacta y es imposible no caer rendido ante la tristeza que impregna la práctica totalidad de ‘Observator’.

Aun así, y a pesar de la satisfacción que produce la escucha del disco, ‘Observator’ no consigue nunca llegar a la meta. Digamos que la banda ha potenciado cierto tono nostálgico que ya estaba presente en sus anteriores trabajos pero ninguna canción sorprende por sus resultados. Son 9 temas estupendos, no hay tentación de saltarse ninguno en la escucha, y los 34 minutos que duran pasan en un suspiro. El problema, y quizá no sea de la banda sino mío, es que siempre han sido igual de buenos. Más o menos optimistas; más o menos oscuros; o más o menos lo que sea, The Raveonettes no han fallado en ninguno de sus siete discos, pero siguen sin regalarnos la obra maestra, el LP redondo, que llevamos tantos años esperando porque ellos no paran de dejarnos entrever que lo van a publicar.

Puede que sea cuestión de que el tiempo ponga todo en su sitio y podamos ver, con la perspectiva que dan los años, la discografía de Sune y Sharin como vemos en la actualidad la discografía de los Ramones, Johnny Cash o The Clash: sin la presión de las expectativas ante un nuevo lanzamiento, seleccionando más de 30 temas sin despeinarte para hacer una playlist, usando el select all. Mientras tanto, los fans de la banda, entre los que me incluyo, seguiremos esperando para ver cómo el dúo danés publica un disco del año, un trabajo ante el cual la crítica especializada y el público coincida a nivel mundial. Creo sinceramente que el mundo sería un lugar mucho más bello y habitable si The Raveonettes fuesen la banda de moda y llegasen a las masas de la misma forma en que llegan The Killers o Muse.

Calificación: 7/10
Temas destacados: ‘Observations’ y ese piano, ‘Till the End’, ‘Young and Cold’.
Te gustará si te gusta: escuchar un disco y abstraerte hasta que tu cerebro solo pueda procesar imágenes de adolescentes de los años 50 en USA delinquiendo y siendo perseguidos por la policía hasta morir en una carretera secundaria de algún estado sureño.
Escúchalo en: Spotify.





source: Nicolás del Moral

The Raveonettes / Observator


Basta con empezar a escuchar ‘Young and Cold’, la canción que abre ‘Observator’, para darse cuenta de que, aunque todo sigue más o menos igual, los Raveonettes han pisado un poco el acelerador a la hora de ponerse nostálgicos en su séptimo álbum. El grupo no se ha planteado hasta ahora, y esperamos que nunca lo haga, un cambio de estilo. Siguen fieles a esa mezcla de rock noir, con ecos de los años 50, y un toque electrónico capaz de hacer que el oyente se abstraiga en una sucesión de imágenes evocadoras. El caso es que, en esta ocasión, no hay lugar para la alegría, y los hits como ‘Love in a Trashcan’, ‘Twilight’, ‘Bang’ o ‘Last Dance’ brillan por su ausencia. En ‘Observator’ predominan los medios tiempos -algunos de ellos tan demoledores como el citado ‘Young and Cold’, ‘Observations’ o ‘Curse the Night’- y tenemos que esperar casi al final para toparnos con ‘Downtown’, la fantástica ‘Till the End’ o ‘Sinking with the Sun’, la únicas canciones bailables del disco. ¿Es esto algo malo? En absoluto. La capacidad evocadora del grupo sigue intacta y es imposible no caer rendido ante la tristeza que impregna la práctica totalidad de ‘Observator’.

Aun así, y a pesar de la satisfacción que produce la escucha del disco, ‘Observator’ no consigue nunca llegar a la meta. Digamos que la banda ha potenciado cierto tono nostálgico que ya estaba presente en sus anteriores trabajos pero ninguna canción sorprende por sus resultados. Son 9 temas estupendos, no hay tentación de saltarse ninguno en la escucha, y los 34 minutos que duran pasan en un suspiro. El problema, y quizá no sea de la banda sino mío, es que siempre han sido igual de buenos. Más o menos optimistas; más o menos oscuros; o más o menos lo que sea, The Raveonettes no han fallado en ninguno de sus siete discos, pero siguen sin regalarnos la obra maestra, el LP redondo, que llevamos tantos años esperando porque ellos no paran de dejarnos entrever que lo van a publicar.

Puede que sea cuestión de que el tiempo ponga todo en su sitio y podamos ver, con la perspectiva que dan los años, la discografía de Sune y Sharin como vemos en la actualidad la discografía de los Ramones, Johnny Cash o The Clash: sin la presión de las expectativas ante un nuevo lanzamiento, seleccionando más de 30 temas sin despeinarte para hacer una playlist, usando el select all. Mientras tanto, los fans de la banda, entre los que me incluyo, seguiremos esperando para ver cómo el dúo danés publica un disco del año, un trabajo ante el cual la crítica especializada y el público coincida a nivel mundial. Creo sinceramente que el mundo sería un lugar mucho más bello y habitable si The Raveonettes fuesen la banda de moda y llegasen a las masas de la misma forma en que llegan The Killers o Muse.

Calificación: 7/10
Temas destacados: ‘Observations’ y ese piano, ‘Till the End’, ‘Young and Cold’.
Te gustará si te gusta: escuchar un disco y abstraerte hasta que tu cerebro solo pueda procesar imágenes de adolescentes de los años 50 en USA delinquiendo y siendo perseguidos por la policía hasta morir en una carretera secundaria de algún estado sureño.
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